Vermuteria El Xiquet

¡¡¡Hola Belug@s!!!. En una Barcelona que a menudo corre detrás de tendencias efímeras, hay lugares que deciden frenar, mirar atrás y rescatar lo que realmente importa. La Vermuteria El Xiquet es uno de esos sitios. No pretende ser el más moderno, ni el más sofisticado, ni el más instagrameable. Y precisamente por eso funciona.

Situada en plena Gran Via, en el corazón de Sant Antoni, esta vermutería se ha convertido en poco tiempo en un pequeño refugio para quienes buscan algo tan simple, y tan difícil de encontrar, como autenticidad.

El proyecto nace de la mano de Ramón Tolrà, un castellonense que decidió cambiar el escenario teatral por uno mucho más cotidiano: la barra de un bar. Su idea era clara desde el principio: traer a Barcelona la cultura del vermut de su tierra, sin filtros ni reinterpretaciones modernas.

El local, que había pasado por otras etapas sin demasiado éxito, encontró aquí su identidad definitiva. Se ha mantenido parte de su estética original —limpia, casi minimalista—, pero se ha llenado de detalles que cuentan historias: vinilos, sifones antiguos, botas de vino, pizarras escritas a mano. Todo suma, pero nada sobra.

El resultado es un espacio que se siente vivido, cercano, real.

 En El Xiquet no hay una carta infinita ni platos rebuscados. Aquí se viene a picar bien, sin complicaciones pero con criterio. La propuesta gira alrededor del producto y la tradición:

– Gildas —hasta ocho versiones distintas— que juegan con sabores clásicos y giros sutiles

– Quesos artesanos traídos directamente de Castellón

– Embutidos como la longaniza de Pascua, intensos y honestos

– Rosquilletas crujientes que acompañan sin robar protagonismo

– Coques caseras que cambian según el día, siempre recién hechas.

Cada bocado tiene ese punto de bar de toda la vida, pero con una selección cuidada que marca la diferencia.

Aquí el vermut no es una bebida más: es el eje de todo. Se sirve como manda la tradición, con sifón, hielo y ese ritmo pausado que invita a quedarse.

La carta mezcla referencias conocidas con opciones más especiales: desde clásicos como Yzaguirre hasta vermuts artesanales con matices únicos —algunos elaborados con variedades de uva menos comunes o con toques cítricos muy marcados—.

Lo mejor es que sigue siendo accesible. No hay elitismo, no hay precios inflados. Solo buen producto y ganas de compartirlo.

El Xiquet no se queda en la bebida y la comida. El espacio también se abre a la cultura en pequeño formato:

– Conciertos acústicos que llenan el local sin saturarlo

– Talleres creativos y encuentros artísticos

– Eventos espontáneos que nacen de la propia comunidad

La intención es clara: recuperar el bar como punto de encuentro, como lugar donde pasan cosas.

Parte del encanto de este sitio está en lo que no se puede planificar. Vienes a tomar un vermut rápido y acabas quedándote horas.

La barra se llena, las mesas se comparten, las conversaciones aparecen sin esfuerzo. Hay vecinos, gente joven, curiosos… y todos encajan. La música —muchas veces en vinilo— acompaña sin imponerse.

No es un bar para mirar desde fuera. Es un bar para formar parte.

La Vermuteria El Xiquet no intenta reinventar el vermut. Lo respeta. Lo devuelve a su sitio: el de una excusa perfecta para reunirse, comer algo rico y dejar que el tiempo pase.

En una ciudad donde cada vez cuesta más distinguir lo auténtico de lo impostado, este pequeño bar demuestra que a veces lo revolucionario es, simplemente, hacer las cosas bien.

Valoración: ⭐⭐⭐⭐⭐

Dirección: Gran Via de les Corts Catalanes, 480, 08015, Barcelona

Teléfono/Contacto: 616 20 14 89

Sitio web: 

Comida: tapas, gildas, sandwiches

Horario: de martes a viernes de 18 a 00h. Sábado y domingo de 12 a 00h.

Precio medio por comensal: 15€