¡¡¡Hola Belug@s!!!. Hay restaurantes que destacan por su decoración y otros que conquistan por la experiencia que ofrecen. Bar Olivo Fogón pertenece a este último grupo. Situado en la Plaça de Mercè Capsir, en el barrio de Sant Martí, este establecimiento se ha convertido en uno de esos rincones que los vecinos recomiendan sin pensarlo dos veces.
Su cocina casera, el trato cercano y una excelente relación calidad-precio lo convierten en una parada imprescindible para quienes quieren descubrir una Barcelona más auténtica.
Desde que cruzais la puerta se respira el ambiente de los bares de toda la vida. No hay artificios ni pretensiones, solo un espacio acogedor donde las conversaciones fluyen entre cañas bien tiradas y platos que salen de la cocina todavía humeantes. Es habitual encontrar familias compartiendo raciones, grupos de amigos disfrutando de una larga sobremesa y clientes habituales que saludan al equipo como si estuvieran en casa. Esa cercanía es, sin duda, parte de su encanto.
La carta apuesta por la cocina tradicional española, con recetas de siempre elaboradas con esmero y raciones generosas. Entre los imprescindibles destacan las patatas bravas con su salsa casera, las croquetas artesanas de textura cremosa y el rabo de toro, uno de los platos más elogiados por quienes lo prueban. Para los amantes de los sabores más clásicos, los callos con oreja y garbanzos son otra excelente elección, mientras que la variedad de tapas invita a compartir y disfrutar de una comida relajada acompañada de una cerveza bien fría o un vermut.




Lo que hace especial a Bar Olivo Fogón no es únicamente su comida, sino la sensación que deja al terminar la visita. Aquí no se viene buscando platos extravagantes ni presentaciones imposibles; vienes porque cada receta recuerda a la cocina hecha con paciencia, porque las raciones invitan a compartir y porque el trato cercano consigue que incluso en tu primera visita tengas la impresión de ser un cliente habitual.
Las bravas llegan perfectamente crujientes, las croquetas desaparecen del plato antes de daros cuenta y el rabo de toro demuestra que la cocina tradicional sigue teniendo mucho que ofrecer cuando se prepara con cariño y buenos ingredientes.
Es uno de esos lugares que quizá no aparezcan en todas las guías turísticas, pero que recomendarías sin dudar a cualquiera que quiera descubrir la Barcelona más auténtica: la de los barrios, la de los bares donde el sabor sigue siendo el verdadero protagonista.
Nuestra recomendación: reservad un hueco para una comida tranquila, pedir varias tapas para compartir y dejaros llevar por el ritmo pausado de un auténtico bar de barrio. A veces, los mejores recuerdos nacen, precisamente, en lugares como este.
Valoración: ⭐⭐⭐⭐⭐
Dirección: Plaça de Mercè Capsir, 115, 08020, Barcelona
Teléfono/Contacto:
Sitio web:
Comida: medite
Horario: de martes a jueves de 10 a 23h. Viernes y sábado de 10 a 00h. Domingo de 10 a 17h
Precio medio por comensal: 25€
