EGIPTO: Templos de Karnak y Luxor

¡¡¡Hola Belug@s!!!. Nuestra aventura por Egipto ha empezado y con nuestras primeras visitas llegan nuestros primeros posts y no hay mejor manera que empezar con dos de los templos más conocidos del antiguo Egipto. 

Actualmente, los templos de Luxor y Karnak son dos de las visitas más apasionantes de Egipto y hoy os queremos contar algo más a través de nuestros ojos.

 

Contexto Histórico

Hablamos de 2050 a.C y en el alto Egipto una nueva era empieza. La antigua Tebas, la ciudad del dios Amon, fue la capital del Egipto faraónico durante el Imperio Medio (2050 – 1750 a.C.) y el Nuevo (1550 – 1070 a.C.).

Desde el Imperio Medio la ciudad estaba consagrada a Amón, el dios supremo del Antiguo Egipto, al que los faraones dedicaron colosales templos. El templo de Luxor, construido en el corazón de la antigua ciudad de Tebas, principalmente por Amenofis III y Ramsés II, estaba unido al gran santuario de Karnak a través de un espectacular bulevar triunfal, flanqueado por esfinges. Anualmente se celebraba la Fiesta de Opet, en la que se conmemoraba la unión entre Amón y Mut con una procesión en la que se transportaban las estatuas de ambas deidades, en las barcas sagradas, desde el templo de Karnak hasta el de Luxor.

En el antiguo Egipto los templos se construían para adorar a los dioses y a los faraones. Estos, junto con los sacerdotes, ofrecían ofrendas y hacían rituales para mantener el orden en el universo, el mayor propósito de la religión egipcia, donde el faraón era el representante divino de los dioses en la Tierra y su deber era realizar los rituales, el mantenimiento, previsión y expansión de los templos, aunque muchas veces delegaba estas tareas ya que era imposible que todas ellas las realizara él solo.

 

El templo de Karnak

El templo de Karnak, que significa lugar venerado, fue el complejo religioso más importe del antiguo Egipto y actualmente el más grande.

El templo principal estaba dedicado al dios Amón, aunque también se veneraba a otro dioses en templos más pequeños. El lugar, además, está rodeado por una muralla de adobe de 8 metros de grosor y 2400 metros de perímetro.

Karnak está formado por una serie de templos y estancias de menor tamaño, pero estos son los principales:

Gran Templo de Amón; dios patrón de Tebas y más tarde, dios nacional adquiriendo gran importancia cuando se «fusiona» Amón con el dios sol Ra, formando Amón-Ra o Amón-Re.

Recinto de Montu; dios solar y de la guerra, representado con cabeza de halcón con el disco solar y dos plumas.

Recinto de Mut; conocida también como la diosa madre. Se ha identificado como la esposa de Amón-Ra y madre del dios lunar Jonsu.

Templo de Ptah; dios creador de la mitología egipcia, constructor, patrón de los artesanos y arquitectos. Se le atribuía poder sanador.

Templo de Jonsu; asociado a la medicina, protector de los enfermos y fertilidad en la tierra.

Templo de Opet; Asociado a la fiesta de Opet

En el recinto también se encuentra la avenida de las esfinges, donde cuarenta esfinges construidas por orden de Ramsés II unen el templo de Karnak con el templo de Luxor y el embarcadero que comunica el templo con el acceso al Nilo.

La Sala Hipóstila

Una de las zonas más impresionantes del templo es la sala hipóstila, formada por 134 columnas, las doce centrales con una altura de 23 metros, que cubren una superficie de 102 metros de largo por 52 de ancho. Todas las columnas está decoradas con imágenes y jeroglíficos.

El Lago Sagrado

Otro de los lugares importantes en el templo de Karnak es el lago sagrado, donde justo delante se encuentra el escarabajo sagrado.

En el antiguo Egipto, el escarabajo era símbolo de buena suerte. Si vas al templo de Karnak y quieres tener buena suerte tienes que dar siete vueltas alrededor de este escarabajo.

El Obelisco de Hatshepsut

Dentro del templo de Karnak también se encuentra el obelisco más grande que existe en Egipto, el de la faraón Hatshepsut.

Mide unos 30 metros y pesa más de 300 toneladas. Alrededor del obelisco se encuentran una serie de jeroglíficos que explican las razones por las que la faraón hizo construir este obelisco.

 

El Templo de Luxor

El templo de Luxor, que tan solo se encuentra a cinco minutos del de Karnak, es nuestra siguiente parada pero por obras no podemos acceder a él andando, a través de la avenida de las esfinges, así que lo hacemos en coche.

Mandado construir por Amenhotep III, fue rematado por Ramsés II y sucesores y consagrada al dios Amón-Ra.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979, hoy su fachada se muestra asimétrica puesto que falta el obelisco derecho, trofeo que se atribuyó el último Borbón de Francia, decorando la plaza de la Concordia de París desde principios del XIX y regalado por Mohammed Ali a los franceses.

El templo, que mide en total 260 metros de largo está construido teniendo en cuenta las partes tradicionales de todos ellos: la fachada, la sala hipóstila, el patio, el vestíbulo y el santuario formando una vista en planta del cuerpo de un soldado boca abajo.

Después se pasa inmediatamente al patio Peristilo, donde se encuentran un total de 74 columnas en fila de a dos.

Se sabe que en la época de dominación griega siguió usándose para el culto divino; en cambio con la llegada de los romanos el recinto se transformó en un edificio militar.

Hoy, la mezquita de Abu interrumpiendo el silencio de la eternidad con la llamada a la oración aunque la eternidad reinará siempre en este espectacular lugar.

 

Visitar Karnak y Luxor es una obligación en la ciudad de Luxor, pero no solo su belleza os fascinará sino toda la historia que rodea estas dos colosales construcciones y que explican muchas cosas sobre el origen del mundo.

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